Introducción.

Las series de registros climáticos utilizables para la prueba de modelos son cortas. Sólo pueden utilizarse cerca de 30 años de observaciones razonablemente completas de aire superior. Esto significa que es necesario un gran esfuerzo para preparar los mejores conjuntos de datos utilizables a partir de los datos que existen (CLIVAR, 1995). Mientras que esos esfuerzos representan un paso importante hacia adelante, nuevos desarrollos y técnicas de asimilación nos llevan a resultados más precisos. El reanálisis no es una actividad de una vez para siempre, sino un proceso que se espera se realice periódicamente, para obtener un registro de datos consistentes que se extienda sobre un período lo suficientemente grande para estudiar las variaciones en escala temporales decadales y más largas aún (CLIVAR, 1995).

Entre los principales objetivos del CLIVAR (1997) (Climate Variability and Predictability) se encuentran la reconstrucción y optimización del registro climático ya sea observado o inferido y la identificación de los mecanismos (o modos) de la variabilidad mediante el análisis de los datos y los modelos de salida.

En trabajos acerca de la variabilidad climática es imprescindible hacer comparaciones tanto entre el cambio de variables en diferentes zonas geográficas como en diferentes tiempos para realizar la observación (Alvarez, 1997).

Debido a la existencia en Cuba de series que contienen datos bihorarios, trihorarios y horarios se ha hecho imprescindible comprobar cuan representativos son, en la comparación, los datos tomados en diferentes horarios de acuerdo con su frecuencia.

 

Materiales y métodos