Boletín de SOMETCUBA

Volumen 5 Número 2

Agosto 1999


Entrevista a Jerry D. Jarrell, Director del Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos

Por Omar García Concepción


Es un alto honor para la Sociedad Cubana de Meteorología entrevistar, en su boletín, a Jerry D. Jarrell, Director del Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos, antes de su anunciado retiro.
Jerry Jarrell es ampliamente conocido y respetado tanto en su país como en el exterior por la comunidad meteorólogica, particularmente por los directores de servicios de emergencia y los pronosticadores de huracanes.
Su experiencia, dedicación y devoción al servicio público han sido muy importantes en la misión de salvar vidas y propiedades.

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La foto muestra a Jerry Jarrel en compañía de la meteoróloga cubana Miriam T. Llanes, durante un curso de superación impartido en el "National Hurricane Center".

B.S.M.C. - ¿Pudiera Ud. comenzar diciendo a nuestros lectores unas pocas palabras acerca de la fecha y lugar de su nacimiento, sus padres y sus primeros estudios?

J.J. - Yo nací durante la Gran Depresión de los años 30 en West Virginia, una región rural montañosa bastante pobre a unas 300 millas al oeste de Washington DC. Mi padre era minero de carbón y mi madre poseía instrucción superior, siendo mi maestra durante cinco de mis seis años en la escuela. A pesar de su falta de preparación, mi padre, cuyos consejos eran solicitados por los vecinos, era muy considerado en la comunidad. Yo fui un estudiante por encima de la media, frecuentemente metido en problemas por bromas y payasadas en clase.

B.S.M.C. - ¿Cómo Ud. se inició en Meteorología?

J.J. - Yo no tenía interés en la meteorología. No había ninguna universidad en West Virginia que ofreciera la especialidad, así que aun si me hubiera interesado no hubiéramos podido costear mi ida fuera del estado a estudiar. Mis inclinaciones fueron hacia la ingeniería, pero tenía grandes dificultades con las matemáticas, por lo que decidí tomar un camino más fácil y hacerme maestro. Sin embargo, aun para ser maestro, mis resultados en matemáticas eran un problema. De modo que tuve que repetir muchos de los cursos obteniendo buenos resultados la segunda vez, hasta que al final dominé la mayor parte de la materia. Con frecuencia he visto estos cursos repetidos como una de mis mejores ideas, aunque fueron difíciles de asimilar en su momento. Después de la graduación comencé a dar clases, pero fui arrastrado a la guerra de Corea y enviado a la Escuela de Candidatos a oficiales de La Marina de los Estados Unidos. Un día, en una asamblea, pidieron que levantaran la mano aquellos que habían recibido Cálculo en la Universidad. Levanté mi mano y, con ese simple acto, acababa de ofrecerme para cursar la especialidad de Meteorología.

B.S.M.C. - Una gran parte de su vida profesional ha estado vinculada al pronóstico de sistemas tropicales, sirviendo primero en la Marina de los E.E.U.U. desde 1957 a 1977, y después en el Centro Nacional de Huracanes desde 1988 hasta ahora, excepto en el período 1977 - 1988 en el cual se desempeñó como Senior Research Scientist en la Science Application International Corporation (SAIC). ¿Qué recuerdos guarda de este período como investigador?

J.J. - Toda mi vida profesional ha transcurrido trabajando para el Gobierno en un nivel u otro, excepto los once años que trabajé para el SAIC, lo menos que puedo decir de ese período es que fue único. Uno de las grandes impresiones era que si uno tenía que comprar algo y tenía el dinero, simplemente lo hacía. No había que llenar planillas, si uno pensaba que la compra era útil para el trabajo, esto era suficiente para la compañía. SAIC es propiedad de sus mismos empleados, de modo que todos tienen interés en que la empresa sea rentable. La parte mala era que éramos los responsables de vender nuestras ideas a los clientes. Vender no es cosa que a muchos de nosotros, formados como trabajadores gubernamentales, nos resulte fácil y nunca llegué a sentir que fuera bueno en ello. Teníamos gentes de talento, así que las buenas ideas se vendían bien, aunque el vendedor no fuera muy bueno. Creo que ese tiempo estuvo muy bien empleado y le tomé un nuevo respeto al trabajador de las empresas privadas que nos sostiene, a los trabajadores del gobierno, con sus impuestos.

B.S.M.C. - En una mirada retrospectiva a su carrera. ¿Puede Ud. destacar algún evento meteorológico que le haya afectado personalmente?

J.J. - Ningún huracán puede haber afectado tanto a nadie como el Andrews a mi familia y a mi, estuvo a punto de matarnos. Nuestro hogar fue severamente dañado, costando la reparación cerca de la mitad de su valor. Estábamos en el centro de un área severamente afectada y pocos de nuestros vecinos pudieron continuar viviendo en sus destrozados hogares. Aunque este incidente me acompañará por siempre, el huracán que más angustias me ha provocado es el Mitch de 1998. Veíamos desarrollarse el desastre y nos sentíamos impotentes para detenerlo de alguna manera. Aún hoy, es difícil ver qué hubiésemos podido hacer diferente, salvo un perfecto seguimiento, para prevenir la catástrofe que ocurrió en Honduras y Nicaragua.

B.S.M.C. - ¿Cómo se sintió al ser designado director del NHC?

J.J. - Fue un alivio. Yo había deseado ser director por un largo tiempo y, al fin, lo había logrado pero, por otro lado, lo logré sólo porque un buen amigo enfermó gravemente, así que hubo una mezcla de emociones.

B.S.M.C. - Ud. ha participado en muchos grupos de trabajo y comités, tanto nacionales como internacionales. ¿Qué temas, entre los muchos con los cuales ha tenido que enfrentarse, han sido especialmente importantes para Ud.?

J.J. - He participado en varios grupos de trabajo y comités. El comité que reorganizó el Centro Meteorológico Nacional de los Estados Unidos en nueve centros de servicios fue importante, aunque no plenamente satisfactorio. Un comité ad hoc para el desarrollo de un plan de investigaciones de ciclones tropicales en los Estados Unidos fue probablemente el más importante en que he participado en el país, en términos de impacto potencial, aunque el impacto real tendrá que ser medido más adelante. El Comité de Huracanes de la Región IV es sin dudas el más importante internacionalmente, no sólo desde un punto de vista operativo, sino más importante aún por las relaciones interpersonales entre los trabajadores del servicio de los países miembros. Yo participé en el comité organizador de los Talleres sobre Ciclones Tropicales y he percibido que estas reuniones tienen un propósito muy importante en el intercambio de información entre países y entre pronosticadores e investigadores.

B.S.M.C. - ¿Existe algún tema en el cual Ud. hubiese deseado trabajar más profundamente pero no tuvo la oportunidad de hacerlo?

J.J. - Tengo muchas ideas que nunca he llevado a término. Una de ellas es cómo asignar un valor monetario a lo que hacemos. Nosotros competimos con otras agencias del gobierno por la asignación de recursos. Nuestra posición sería mucho más fuerte si pudiéramos establecer con certidumbre que salvamos un número significativo de vidas o ahorramos una determinada cantidad de daño a propiedades por año.

B.S.M.C. - La tecnología ha abierto muchas posibilidades en cuanto a la adquisición de datos y al conocimiento de los procesos físicos de los cilones tropicales. ¿Cómo estos avances influyen en el pronóstico futuro de los ciclones tropicales? ¿Serán los futuros pronosticadores diferentes de los de hoy?

J.J. - En la medida en que acopiamos nueva información, aparecen nuevas preguntas. Parece que hoy la mayor limitación está en el área de asimilación de datos por los modelos. Estos problemas no son insolubles, pero causan trastornos. Junto al trabajo de asimilación, tenemos que adelantar la ciencia del muestreo. ¿Estamos muestreando la atmósfera en los lugares y con la frecuencia que debiéramos?. Existen progresos ilimitados por hacer en la economía de las observaciones, y al mismo tiempo en su efectividad mediante la optimización del proceso. Estamos tratando de mejorar el proceso de recolección de datos para el pronóstico de trayectorias, pero las mayores insuficiencias en términos de varianza no explicada están en los campos de pronóstico de intensidad y formación de tormentas. A corto plazo tenemos que avanzar en estas cuestiones en el laboratorio, y a partir de ahí la recolección de datos tendrá que apoyar la aplicación de las soluciones de investigación.

B.S.M.C. - ¿Cómo Ud. describiría en pocas palabras el estado actual del pronóstico de ciclones tropicales?

J.J. - El pronóstico de trayectorias está bien y progresando. El de intensidad y tamaño apenas ha avanzado en 30 años. Estamos comenzando a reunir algunos conjuntos de datos que permitirán a la comunidad de investigadores atacar estos problemas, pero aún estamos lejos de las soluciones.

B.S.M.C. - ¿Piensa Ud. que el público en general tiene un adecuado nivel de conocimiento acerca de cómo enfrentar a los ciclones tropicales?

J.J. - No. Cada vez que recibo preguntas del público, me da la impresión de algo folclórico. Cuando me comunico con el público, soy cuidadoso de usar palabras y frases sencillas, pero aun después de hablar, las preguntas revelan que es difícil comunicar los conceptos con que nosotros tratamos. Un mayor y mejor uso de imágenes, animaciones y gráficos sería una solución parcial, pero no todo el mundo tiene INTERNET y no todo el mundo se entera de las noticias por televisión, de manera que tenemos que ser creativos y siempre cuidadosos de cómo decimos las cosas.

B.S.M.C. - Una última pregunta. ¿Qué consejos le daría Ud. a los jóvenes que desean dedicarse profesionalmente al pronóstico de huracanes?

J.J. - Obtenga una buena preparación. Esta actividad tiene tanto que ver con la conducta humana y el liderazgo como con la meteorología. Así que si usted pone sus metas en este trabajo, empiece temprano a prestar atención a la comunicación con el público. No descarte cursos en disciplinas de humanidades, pero por otro lado debe ser versado en los problemas técnicos de hoy día. La comunicación implica tanto escribir como hablar. Debe tomar, y con seriedad, cursos de alocución y escritura para el público. En definitiva, su habilidad para presentar sus ideas con claridad resultará tan importante como las propias ideas. En resumen, necesitará ser un excelente comunicador, pero que sepa de qué está hablando.


Autoría del Boletín: faustino
Copyright © 1998 Sociedad Meteorológica de Cuba
Última modificación: March 09, 2000

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